La humanización de mascotas impulsa el mercado de salud animal
La gente que considera a su perro o gato como un miembro más de la familia busca cada vez más alimentos de mejor calidad, servicios veterinarios especializados y tratamientos que, hasta hace poco, eran solo para humanos. Esto ha dado lugar a una “pet economy” que crece y se diversifica, como revela un análisis de mercado.
La cadena de valor ahora incluye mucho más que alimento balanceado, vacunas y consultas veterinarias. Hablamos de diagnósticos por imágenes, cirugías, tratamientos oncológicos, medicación crónica, telemedicina, seguros y planes de salud, comercio electrónico, y hasta tecnologías de inteligencia artificial aplicadas al diagnóstico y seguimiento de enfermedades.
Un mercado que crece al 9% anual
Un estudio actualizado este mes estima que el mercado mundial de salud animal alcanzará los u$s73.100 millones en 2025 y proyecta que llegará a u$s79.730 millones en 2026. Para el 2035, se espera que pueda alcanzar aproximadamente u$s172.080 millones, con un crecimiento anual del 8,94%.
Este mercado incluye medicamentos, vacunas, aditivos para alimentos, equipamiento, productos de diagnóstico y servicios veterinarios, tanto para animales de producción como de compañía. De hecho, el segmento de mascotas se perfila como uno de los de mejor crecimiento hacia 2035. Los productos farmacéuticos lideran la facturación, mientras que los diagnósticos veterinarios también muestran un rápido crecimiento.
El impacto de la tecnología
La tecnología es otro factor clave en esta evolución. La inteligencia artificial, el análisis de imágenes, los sistemas de monitoreo remoto y las herramientas de gestión clínica ya están empezando a transformar la medicina veterinaria. Esto se parece bastante a lo que ha sucedido en la atención médica para humanos.
Las aplicaciones de IA están pensando en cómo interpretar radiografías y resonancias, detectar cambios de comportamiento y anticipar problemas de salud. Además, hay un incremento en el uso de dispositivos wearables, telemedicina y sistemas de seguimiento remoto.
Y no sólo los países desarrollados están a la vanguardia. Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Alemania y los países nórdicos lideran el gasto en mascotas, pero también se ve un avance en economías emergentes. En América Latina, países como Brasil, México, China y Argentina están creciendo en términos de tenencia de mascotas y profesionalización de la actividad veterinaria.
Argentina: de la veterinaria a la “prepaga” para mascotas
En Argentina, ya estamos viendo cambios significativos. Hay una gran cantidad de animales de compañía, con unas 30 millones de mascotas en total, de las cuales unos 20 millones son perros y 10 millones gatos. Un dato interesante es que más del 80% de los hogares tienen al menos una mascota.
Este contexto ha propiciado la llegada de nuevos modelos de negocio. Por ejemplo, la empresa Grupo Omint lanzó Omint Mascotas, una prepaga que incluye a las mascotas en el cuidado integral de la familia. Esto refleja un cambio en la atención veterinaria, que ahora busca incorporar la prevención y el seguimiento en lugar de solo curar enfermedades.
Por otro lado, la empresa Companion ha lanzado el primer plan de salud para mascotas en Argentina, ofreciendo un sistema de suscripción que convierte los gastos veterinarios inesperados en costos predecibles. Permite acceder a reintegros por consultas, prácticas, medicamentos y servicios veterinarios, con un servicio online de veterinario disponible las 24 horas, todos los días.
A diferencia de las coberturas tradicionales, los usuarios pueden llevar a sus mascotas con su veterinario habitual o con cualquier profesional del país. Todo se gestiona de forma digital, desde la contratación hasta las solicitudes de reintegro, facilitando el proceso a través de WhatsApp.
Cuando la medicina animal copia a la humana
El avance también llega al ámbito farmacéutico. Hace poco, el laboratorio argentino König lanzó un nuevo medicamento llamado el “ibuprofeno de las mascotas”, destinado a tratar el dolor inflamatorio en perros y gatos. Con una población animal que vive más tiempo y recibe tratamientos cada vez más complejos, este tipo de innovación es muy valiosa.
La osteoartritis y los dolores postquirúrgicos son algunas de las situaciones que requieren de analgésicos veterinarios. Según especialistas, este tipo de medicamentos mejora notablemente el manejo del dolor en las mascotas, ayudando a los dueños a ofrecerles un tratamiento más efectivo.
La innovación en este sector va de la mano con un creciente interés por parte de los dueños de mascotas en pagar por tratamientos más eficaces y especializados, algo que refleja claramente cómo las mascotas han pasado a ser considerados miembros de la familia.